Mi paracaidas
Personales, como apartar de mi vida a gente que me decepciona, o a gente que quiere hacerme daño; y unir mi vida a quien si vale la pena.
Apartarme de mis amigos para invertir mi tiempo libre en Delegación, y renunciar a mi vida social en gran medida.
Profesionales, como que, ya que nos la jugaron con el grado y fue imposible pararlo, intentar de cualquier modo hacer que fuera lo mejor posible. Subvenciones, estrategias, reglamentos...
Trabajar en verano...
Si tuviera que hacer un recuento bruto del número de decisiones, creo que no podría: unas más pequeñas, otras más grandes, unas con repercusión y otras con menos.
El trabajo más duro no es hacer informes, leer reglamentos, jugar con los niños, estudiar hasta altas horas... no, el trabajo más duro es tomar decisiones, máxime si van a afectar a 800 personas más las generaciones futuras. Más aún si a veces, no tienes más ayuda que tu propio criterio. ;Más aún, cuando las ayudas que te ofrecen sólo son trampas e intereses ocultos.
Me he enfrentado a mis propios compañeros estudiantes de otras delegaciones, con el vicerrectorado, con el propio decanato, con los profesores de a pie, pero hasta ahora no con los estudiantes a los que represento.
Por eso, llegado a este punto, se me plantean dos opciones; seguir de al pie del cañón y renunciar a la ínfima posibilidad que tengo de sacar algo este cuatrimestre, que he echado a perder por los alumnos, alumnos que ahora me critican y afirman que lo que tengo que hacer es sacrificarme por ellos y como ellos digan...
O salvar mi carrera, empezar a ser una Ambientóloga de verdad y no de "a trancas y barrancas", recuperar mis amigos, conocer lo que es la vida universitaria...
Estoy satisfecha; cansada, y por eso lo dejo; pero satisfecha con mi (nuestro trabajo) y por eso también lo dejo. Si alguien pudo haberlo hecho mejor que lo demuestre.
Saqué, sacamos una delegación hundida e inoperativa; hemos hecho cosas, y lo más importante, he dejado continuidad y descendencia bien formada.
Me tocó tomar decisiones. Me equivocara o acertara, las tomé, que ya es mucho más de lo que han hecho muchos que reclaman y gritan.
Es hora de empezar a ser anónima, una más, una simple Ambientóloga de bota, bata, y corbata.
Las siglas de las Universidades han dejado mi nombre ya.
Gracias a mi Paracaídas, ya no necesito más.









